Te quise
Como si fuera esa noche
Tu última en la tierra.
Pero no lo fue.
sábado
jueves
Miss Italia 2015
Me he caído de la cama, ¡qué torpeza!
Pienso mientras ladeo la cabeza.
Bajo mi cama, algo ufano
Repta paciente un gusano,
Entre la sorpresa y el asco
Lo meto en un frasco.
Me dirijo hacia el aseo
Y como adivinando mis deseos
Pide clemencia el infeliz
Y promete en un ardid
Hacer realidad mis anhelos
Si a la cisterna no apelo.
Pues bien, bicho inmundo,
Lo primero es la paz en el mundo,
El diálogo entre civilizaciones,
Que enmudezcan los cañones.
Luego el fin de la pobreza,
Y ya si eso un poco de cabeza.
¡Ah! Y el cese de hostilidades
Entre Korea del norte y vecindades,
Y ser eternamente bella
Y que el chico del quinto me quiera,
Y dar un buen braguetazo
Y librarme de mi absurdo trabajo.
Pido también un sueldo vitalicio,
Que desfilar tanto es un suplicio,
Que me reconozcan por la calle
Y una casa en el valle.
¡Ay bichito hermoso!
¿Cumplirás mis caprichos presuroso?
De poco valen tus antojos
Poco honestos, pretenciosos,
Ya he oído bastante
De tus tonterías galopantes.
Ahórrate lamentos y penas
Y tira ya de la cadena.
Miss Italia 2015
Pienso mientras ladeo la cabeza.
Bajo mi cama, algo ufano
Repta paciente un gusano,
Entre la sorpresa y el asco
Lo meto en un frasco.
Me dirijo hacia el aseo
Y como adivinando mis deseos
Pide clemencia el infeliz
Y promete en un ardid
Hacer realidad mis anhelos
Si a la cisterna no apelo.
Pues bien, bicho inmundo,
Lo primero es la paz en el mundo,
El diálogo entre civilizaciones,
Que enmudezcan los cañones.
Luego el fin de la pobreza,
Y ya si eso un poco de cabeza.
¡Ah! Y el cese de hostilidades
Entre Korea del norte y vecindades,
Y ser eternamente bella
Y que el chico del quinto me quiera,
Y dar un buen braguetazo
Y librarme de mi absurdo trabajo.
Pido también un sueldo vitalicio,
Que desfilar tanto es un suplicio,
Que me reconozcan por la calle
Y una casa en el valle.
¡Ay bichito hermoso!
¿Cumplirás mis caprichos presuroso?
De poco valen tus antojos
Poco honestos, pretenciosos,
Ya he oído bastante
De tus tonterías galopantes.
Ahórrate lamentos y penas
Y tira ya de la cadena.
Miss Italia 2015
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martes
Cortar el césped.
El tren se acerca al andén; un
enjambre de olores, colores y músicas irrumpe en la estación. En seis horas cruzaré
la frontera. Me precipito sobre el asiento como una cascada, fusionándome capa
a capa: la tela vaquera, el plástico, los raíles, los cimientos de la ciudad.
La oscuridad exterior transforma
el cristal en un espejo perfecto. Soy hija del Drama, reptando sobre la selva
de asfalto como un animal salvaje, furibundo debido a la falta de sueño. Me camuflo
en la hierba más alta, pululo por calles obscuras, donde mi disfraz de
normalidad se resquebraja, y una brisa inocua inunda mi pecho.
Desenmascaro el rostro de todos
los reyes de todas las monedas que caen de todos los bolsillos de todos los pasajeros
de este tren, y éstas me arrastran hasta el fondo del mar. Las algas se enredan
en mis piernas y me arrastran. Me ahogo entre peces abisales y arrecifes del
coral más brillante. Espero que la marea me devuelva a la playa, pero este
ciclo lunar se eterniza sobre la superficie serena del agua.
Emerjo entre el traqueteo, el
horizonte surge entre verdes colinas. “Solo consumo drogas legales”.
Pastilla para olvidar.
Pastilla para la tristeza.
Pastilla contra la apatía.
Pastilla para dormir.
Pastilla para llegar al final del
túnel.
Pienso en los que trabajan en el
turno de noche, en cómo arrastran las suelas de sus zapatos sobre el suelo
encerado, y me los imagino con cabezas de animales; de vacas, de ovejas, de
cabras. Los pasillos se evaporan entre verdes prados y solo queda ganado.
Mi cerebro se agita con la
evocación de una canción, el río fluyendo, las gaviotas, el viento moviendo los
finos gránulos de arena que caen entre mis dedos.
Al abandonar el vagón me llega el
olor sublimado de la playa, el rumor de las olas se extravía entre las voces de
la megafonía.
Tengo miedo de dejar la estación.
Puede que la hierba ya no esté tan
alta.
Puede que más allá de las vías
sólo esté el purgatorio.
miércoles
Sucedió en Manhattan
La noche se adivinaba clara…, literaria.
Mi cuerpo exigía poesía,
y me tatuó, prolongadas, lúbricas,
sus caricias en la vertiente de mi cadera,
y me tatuó, prolongadas, lúbricas,
sus caricias en la vertiente de mi cadera,
frontera entre la timidez y la osadía.
Improvisé,
Improvisé,
sin esperar el clarividente hálito de las musas,
estrofas de colores.
Temblaba toda mi estructura
a cada vendaval de rimas inéditas.
‘Quiero más lírica’,
y grabó un soneto en cada pecho,
música danzando en círculos
alrededor de las cumbres erguidas.
a cada vendaval de rimas inéditas.
‘Quiero más lírica’,
y grabó un soneto en cada pecho,
música danzando en círculos
alrededor de las cumbres erguidas.
Insistía en los caminos,
focales y sosegados verso a verso.
Tenía el capricho
focales y sosegados verso a verso.
Tenía el capricho
de un terceto en mis costillas,
exaltando la aloja de la belleza,
y en auge las ganas,
me escribió con pulso firme
y labios encendidos,
una epopeya gloriosa,
como las de los rapsodas de ayer,
exaltando la aloja de la belleza,
y en auge las ganas,
me escribió con pulso firme
y labios encendidos,
una epopeya gloriosa,
como las de los rapsodas de ayer,
ante el paso franco de mis muslos.
Recorría la senda estirando el relato, sosegado.
Callejeaba por entre lustros y horizontes,
cada cual más remoto, más soberbio
del torrente de fuego a la gruta,
del prominente valle al acantilado.
Comparece al fin, febril y sudoroso,
ante el umbral palpitante de la vida,
donde se mecen los tiempos,
a probar el fruto prohibido
y romper todos los mandamientos.
Recorría la senda estirando el relato, sosegado.
Callejeaba por entre lustros y horizontes,
cada cual más remoto, más soberbio
del torrente de fuego a la gruta,
del prominente valle al acantilado.
Comparece al fin, febril y sudoroso,
ante el umbral palpitante de la vida,
donde se mecen los tiempos,
a probar el fruto prohibido
y romper todos los mandamientos.
“Llévame más allá de lo extraño y lo prohibido,
hasta donde sin ti nunca he llegado.”
La
población reducida a una habitación,
sin frenos,
sin barrotes.
Y la cama transformada
en una
espumosa tempestad sin truenos.lunes
Obsidiana
Caen mis fronteras a medida que conquistas mi geografía. Te cedo mi fuerte, la región de mis palabras es tuya. Me encuentro hoy indefensa, mientras tu ejército se desliza, diligente, entre botones, lazos y cremalleras, banderas blancas ondean en las murallas. Aproxímate más, cúbreme entera, encadéname a ti, detente brevemente en mi cintura, rodéame en caricias circulares, y explora el resto de mi arquitectura, con paso franco a todos mis lugares.
Me rindo, recórreme sin tregua en los arpegios, arráncame las voces que en mí yacen, despiértame de este sueño de labios sobre el vientre, de labios vagabundos.
Si apresurado, detenerte quiero;
si en lentitud, acelerar la marcha;
si en gentileza, brusquedad exijo;
si en arrebato, rogaré la calma.
Navégame entre muslos, que ya llega rodando irracional el huracán. Atrinchérate en mis entrañas, que reviente en mí tu furia de emociones irrumpiendo en mis húmedos rincones la dulce intensidad que he presagiado. Y al expirar los últimos gemidos, sumérgete en quietud, late conmigo, enciérrame en tu abrazo, estrecha el cerco, anúdate a mí con lazos perdurables.
Dormita la luna, obstinada noctámbula, en la callada oscuridad difusa. Ya en cascada se cierran los ojos a la dulce muerte, profusión balsámica que nos inunda de delicia. Y yacemos jadeantes, yuxtapuestos, fuera de nuestros cuerpos.
So...
Eres una cascada de oportunidades,
Eres una línea curva hacia arriba,
siempre hacia arriba.
Eres lo preciso de este Cosmos,
una oda al desorden.
Eres el cuarto intento,
una cover, un latido.
Eres la primera chispa de este Big Bang,
Eres autónomo de sonrisas,
la tormenta imperfecta,
Eres un adentrarse mar adentro
en una barca de infinitos,
Eres una línea curva hacia arriba,
siempre hacia arriba.
Eres lo preciso de este Cosmos,
una oda al desorden.
Eres el cuarto intento,
una cover, un latido.
Eres la primera chispa de este Big Bang,
Eres autónomo de sonrisas,
la tormenta imperfecta,
Eres un adentrarse mar adentro
en una barca de infinitos,
domingo
Se me ha olvidado conducir.
A veces sueño que no amanece,
Con tu cuerpo y mi cuerpo,
eclipse total.
Vislúmbrame
en tu habitación desnuda,
Sin muebles,
sin sábanas, sin ventanas,
Tatúame en
tus pupilas,
Beso tras
beso, embestida tras embestida,
Y todo son
uñas y dientes
y queman la piel estas promesas que se estrellan contra mi cuello.
Ha llegado
la locura, la explosión, el deshielo,
Vamos a
perpetuarnos en esta estación,
Insomnes.
miércoles
Crash
Hay una casa donde las ventanas son ciertamente una tentación para romper, crear un nido ahí con algo de música y ver pasar todo lo que nos perdemos.
Parece tan suave y tan simple salir de la zona de confort ahora, que preferiría vivir en las aristas de cualquier acantilado antes que aquí.
Nos ven caminar meditabundos por la bahía y desearían ser nosotros, Nos hemos complicado a existencia como nadie, hemos vivido como todos. Y nos imaginamos estampados en un cartel amarillo con tipografía exagerada en las estaciones de autobuses de todo Madrid.
Parece tan suave y tan simple salir de la zona de confort ahora, que preferiría vivir en las aristas de cualquier acantilado antes que aquí.
Nos ven caminar meditabundos por la bahía y desearían ser nosotros, Nos hemos complicado a existencia como nadie, hemos vivido como todos. Y nos imaginamos estampados en un cartel amarillo con tipografía exagerada en las estaciones de autobuses de todo Madrid.
domingo
Nueva Zelanda
Estoy segurísima de que un escritorio de Nueva Zelanda es aún menos interesante que el que me espera en Madrid a mi vuelta. Por lo menos mi escritorio de Madrid no tiene trazos de expectativas trituradas de una vida en el extranjero.
No tengo ni idea de qué es lo que voy a contarles cuando vuelva a casa. Sé que esperan, ansiosos por escuchar mis historias. Las mismas historias que anduve anticipando antes de poner un pie en Galway. Tal vez les cuente...
¡Lo contenta que estoy de volver! ¡Oh sí! ¡Y el cielo! El cielo hermoso y azul, con su brillante sol amarillo.
El mismo cielo y el mismo sol que dejara una vez atrás.
Cómo explicarles que la belleza que esperaba de las pintorescas colinas, el fluir de los ríos y la grandeza de los valles más verdes ya la había vislumbrado desde lo alto de las terrazas de mi ciudad,
caminando por la Latina,
en la sonrisa de un desconocido del metro,
en los acordes de una guitarra.
Cómo les digo yo que en lugar de la aventura de mi vida, me he topado con que el verdor de la hierba sólo escondía un montón de promesas incumplidas. Que me pareció haber encontrado lo que buscaba y lo perdí por el camino.
Ojalá alguien me hubiera prevenido sobre todo esto antes de haberme dejado todas mis ganas repartidas por los aeropuertos y una bolsa de ropa sucia en aquel hostal de Krakovia, o antes de haber derramado un vaso de vino en aquella alfombra.
Supongo que puedo contarles que me he dado cuenta de que aquí tengo todo lo que necesito.
Pero no todo lo que quiero.
Quiero probar todas las estaciones de tren de Europa, comer pasta durante tres días seguidos, que ese piso no sea como me esperaba, que mi compañero tenga el síndrome de Tourette.
Quiero echar de menos sin estar de más.
No tengo ni idea de qué es lo que voy a contarles cuando vuelva a casa. Sé que esperan, ansiosos por escuchar mis historias. Las mismas historias que anduve anticipando antes de poner un pie en Galway. Tal vez les cuente...
¡Lo contenta que estoy de volver! ¡Oh sí! ¡Y el cielo! El cielo hermoso y azul, con su brillante sol amarillo.
El mismo cielo y el mismo sol que dejara una vez atrás.
Cómo explicarles que la belleza que esperaba de las pintorescas colinas, el fluir de los ríos y la grandeza de los valles más verdes ya la había vislumbrado desde lo alto de las terrazas de mi ciudad,
caminando por la Latina,
en la sonrisa de un desconocido del metro,
en los acordes de una guitarra.
Cómo les digo yo que en lugar de la aventura de mi vida, me he topado con que el verdor de la hierba sólo escondía un montón de promesas incumplidas. Que me pareció haber encontrado lo que buscaba y lo perdí por el camino.
Ojalá alguien me hubiera prevenido sobre todo esto antes de haberme dejado todas mis ganas repartidas por los aeropuertos y una bolsa de ropa sucia en aquel hostal de Krakovia, o antes de haber derramado un vaso de vino en aquella alfombra.
Supongo que puedo contarles que me he dado cuenta de que aquí tengo todo lo que necesito.
Pero no todo lo que quiero.
Quiero probar todas las estaciones de tren de Europa, comer pasta durante tres días seguidos, que ese piso no sea como me esperaba, que mi compañero tenga el síndrome de Tourette.
Quiero echar de menos sin estar de más.
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lunes
Three times 50ish. Part II
La historia de Kike:
Cuando ella murió, al pobre se le rompió el corazón. Lloró, se emborrachó,
quemó todos los libros, pero no hallaba la paz. Una noche de luna llena, Kike
fue al cementerio, se introdujo en la tumba de su musa y robó la urna con sus
cenizas. Aquella noche se la cenó, una cucharada tras otra.
La historia de Pablo:
Mientras recorría la Gran Vía, Pablo encontró una cartera en el suelo.
En su interior descubrió la foto de una hermosa chica pelirroja, probablemente
la dueña.
A la mañana siguiente, Andrea vio que alguien había dejado su cartera
perdida en el rellano. Al echar un vistazo, observó que nada faltaba. Excepto
su fotografía.
La historia de Yoli:
A medida que la mar enfurecía debido a la tormenta, los marineros decidieron tirar por la borda los artículos más pesados que sobrecargaban el barco. Los hombres estaban a lo suyo cuando una distinguida dama les entregó a su esposo: "Muchachos" dijo ella "este hombre es sin duda una carga insoportable".
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viernes
3 times 50. Part I
Maria Johanna´s story:
The flower ate the sunlight. The
grashopper ate the flower. The toad ate the grasshopper. The snake ate the
toad. The hawk ate the snake. The hawk broke his left wing and the rat ate him,
The pig ate the rat. Maria didn´t
eat the pig because she´s fucking vegetarian.
Richard´s
story:
Little Richard was in love with a
florist. He passed by her small shop daily, on his way to school.
Friday, Richard stole his mum´s rare
orchid and ventured out. He would give it to the florist, for although she had
many flowers in her shop, none were really hers.
Anastasia´s story:
While little Anastasia was
preparing to leave for college, her mischievous cat ate her homework. There was
nothing she could do about it.
Later in class...
"Where's your homework
Anastaniqua?"- the teacher asked
Anastasia knew her teacher
wouldn't believe the truth.
"I had other things to
do"- she answered
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micro cuento,
vegetarians
Mobile Swimmer
Midway Stations.
Evergreens.
Living Room.
Movie Kisses.
Test Tubes.
Waiting Room.
Work Place.
Time-out.
Your money or your Life.
Mi móvil se ha hundido y nadie sabe cómo ha sido.
C´est la vie :)
Evergreens.
Living Room.
Movie Kisses.
Test Tubes.
Waiting Room.
Work Place.
Time-out.
Your money or your Life.
Mi móvil se ha hundido y nadie sabe cómo ha sido.
C´est la vie :)
lunes
Efecto boomerang
Es difícil de explicar
si no es en base al dibujo
que describe la parábola
sobre los focos geométricos,
deviniendo lo que se fue
para volver como se irá.
Pero así es,
una tendencia helicoidal
alrededor del eje matriz
nos empuja a girar.
Los deseos, las acciones,
las mustias y frescas flores
de este pedazo de jardín.
Tantas órbitas como corazones,
presentes, pasados y futuros,
enlazados en la cadena del ser.
Las misma historia de siempre,
la danza libre del alma,
la invisible ley universal del hombre.
Todo marcha, todo regresa.
(todas las modas vuelven,
todas puras, todas indignas).
si no es en base al dibujo
que describe la parábola
sobre los focos geométricos,
deviniendo lo que se fue
para volver como se irá.
Pero así es,
una tendencia helicoidal
alrededor del eje matriz
nos empuja a girar.
Los deseos, las acciones,
las mustias y frescas flores
de este pedazo de jardín.
Tantas órbitas como corazones,
presentes, pasados y futuros,
enlazados en la cadena del ser.
Las misma historia de siempre,
la danza libre del alma,
la invisible ley universal del hombre.
Todo marcha, todo regresa.
(todas las modas vuelven,
todas puras, todas indignas).
jueves
´Cause that´s what poets do...
... looking beyond what´s obvious
pulled into the spaces,
between the lines.
No es posible escribir envejeciendo;
el endolado rostro y la furia del tiempo
van poniendo respuestas en la tinta del libro,
que es trampa y vil noticia de la perseverancia.
Nada creado
y nada sin embargo se olvida
al día siguiente,
todo amarrado a un rigor
casi muerto.
Hay que explicar
la niebla y el cansancio,
la pequeña partida
de la felicidad,
la lejanía;
y la mentira gris de la esperanza.
pulled into the spaces,
between the lines.
No es posible escribir envejeciendo;
el endolado rostro y la furia del tiempo
van poniendo respuestas en la tinta del libro,
que es trampa y vil noticia de la perseverancia.
Nada creado
y nada sin embargo se olvida
al día siguiente,
todo amarrado a un rigor
casi muerto.
Hay que explicar
la niebla y el cansancio,
la pequeña partida
de la felicidad,
la lejanía;
y la mentira gris de la esperanza.
sábado
Monotonía, esa zorra despiadada.
Sólo sé que mañana. Y eso ya es saber demasiado.
Cuéntame algo nuevo.
Mátame de aburrimiento.
Pero kill me softly,
Entre sábanas de algodón.
Con Nick Cave de fondo,
Forgive
us now for what we've done
Y apuñálame con palabras.
No más mañana,
Sólo esta noche.
No más listas de la compra,
No más no incertidumbre.
Lift
up your voice, lift up your voice.
Llámame a las 5 de la madrugada,
Fóllame hasta que salga el sol,
O hagamos que el sol no salga.
Rejoice, rejoice.
lunes
MADRIZ
Hoy es una de esas noches
en las que el cielo tiene varicela
y me escuecen los ojos de tanto mirarlo.
Hoy es una de esas noches
en las que los gatos no se cansan
de vomitar versos
para embargarle el corazón
a alguna quinceañera descuidada.
Hoy es una de esas noches
en las que las muertes
son bruscamente hermosas
y revienta de verdor
el cáncer de hierba de la pradera.
en las que el cielo tiene varicela
y me escuecen los ojos de tanto mirarlo.
Hoy es una de esas noches
en las que los gatos no se cansan
de vomitar versos
para embargarle el corazón
a alguna quinceañera descuidada.
Hoy es una de esas noches
en las que las muertes
son bruscamente hermosas
y revienta de verdor
el cáncer de hierba de la pradera.
jueves
No hace falta que te quedes, pero vuelve.
Y ahí se quedaban, estirando el tiempo, confundiéndose piernas y brazos, escondiendo el rostro entre sus dedos y sus labios, esperando encontrarse el uno en los sueños del otro. Se soñaban, y pasaban de los sueños al amor y del amor al sueño, y llegaban tarde a todas partes. Y viernes, sábado, domingo. Sueños, caricias, cama, cama, los vecinos de al lado golpeando en la pared, y más cama. -¡Qué sabrán ellos lo que ocurre entre las nubes de tu pelo y bajo la cascada de tu ombligo!- La misma habitación, el mismo aire, misma cama, misma almohada, la misma luz entrando por las rendijas de la persiana. Y después llegaba el lunes, con la puntualidad de los trenes ingleses. Entonces tocaba levantarse, sentir el peso de los huesos, de todos los días de su vida, de todos los pasos de todos los días de su vida. -No, no gritaré... Extenuado, no puedo más. Puedo, puedo algo, esperar, desear que llegue el día, no elegir no ser.- Y tomaban diferentes sentidos. Ella marchaba por su izquierda, dejando tras de sí un rastro perlado. Él giraba hacia la derecha, dándose de bruces contra el cristal de esa pecera, de "la cite de l´amour",el cristal de la "cite" de la inmundicia y la cochambre. -"Háblame de París". París huele a croissant y a azul, a interminables piernas y a faldas cortas en verano, y en invierno huele a lluvia y a gris y a abandono.- La entresemana es la realidad ¿o es un sueño? Anyway, no podía hacer más que enfrentarla con suspiros y patadas a las latas, quemando las alas a las polillas con un cigarrillo en su lecho de muerte. Y llegaba la noche y ahí se quedaban. Cada uno en su cama, cada uno en su habitación, cada uno en su París, abreviando el tiempo, creciendo las ganas, soñándose el uno al otro.
miércoles
El discurso fanático de su líder les armó de valor. Pero los otros iban armados con metralletas.
Y descienden los vencidos soldados la pendiente pedregosa hacia al fracaso a amargas cabalgadas. Dejan atrás las caricias perdidas, el valor de la palabra escrita. Rezan desde el pelotón con las piernas cansadas. ¡Qué misterio tan alto
y doloroso la purga del alma con el cuerpo! Astillas son los pájaros en el aire y se clavan en los ojos. Y alzan la vista para preguntar a dónde se marcha desde el cuerpo la caricia. Y si se queda, ¿nos construye? ¿Nos puebla, subterránea, la cóncava avenida que vertebra nuestra espalda? ¿Es humus en la dermis de un incendio que da calor al hueso?;¿es interna y latente trashumancia?;¿o es sedimento de la vida de los otros que nos habita a modo de esperanza?
lunes
Mecheros
Si el odio es un sentimiento ardiente,
Que arda esta cama
Que se graben al rojo
tus huellas dactilares en mi espalda.
Que incineren esta locura
En el crematorio de tu entrepierna.
Quémame con el calor
De tu pasión encendida,
Vamos a danzar entre las llamas
Hasta convertirnos en ceniza,
Hasta implosionar
entre estocadas de oxígeno puro,
Hasta desintegrar estas cuatro paredes
a base de gemidos inflamables.
miércoles
Hadas de cuento
Hubo una vez
Una princesa sin sangre azulada
Encerrada en una torre
Y desprovista de corona,
Que contaba ovejas de humedad en
la pared.
Se le habían descolgado las
ideas,
(le quedaban ya por el ombligo)
Y que entre los pliegues de la
noche
Guardaba todos los sueños del
mundo.
Envuelta en protocolos,
Sentada aguarda en su sillita de
oro,
Pensando tal vez en el rey de las
islas esmeralda,
En cuyo imperio siempre duerme el
sol.
Una tarde cualquiera de un martes
cualquiera,
Desvestido de realeza cuerpo y
alma,
Cota de malla agujereada
Y espuelas oxidadas,
Paje embutido en harapos
Rocín famélico
Tras tantos viajes psiconáuticos.
Pisoteando la conciencia de estar
existiendo
Mira con la incomodidad de la
cabeza torcida
A la de los ojos castaños.
¿A quién se le ocurre vivir en un
séptimo sin ascensor?
Y jadeante maldice
A todos los Ulises y a Calderón
de la barca
Y a todos los productores de cine
americano.
Se despierta la madrastra
¿y ahora qué?
Él morirá y ella morirá,
Y un día morirá el corcel que
cabalgó millas
Y se borrarán las millas
cabalgadas.
Morirá después la torre y también
la heladería de la esquina,
Y sepultarán las piedras los
sabores del verano.
Después morirá la estrella que
alumbró todo esto.
Y mientras, en otros mundos
Otros Él cabalgarán millas
Mientras otras Ella duermen la
espera
Entre sábanas de 75% algodón.
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