viernes

Middle finger up

Ayer iba con la pequeña Belén por la avenida de la complutense un poco upset (la vida no es justa; quien yo quiero no me quiere y quien me quiere no me gusta). Era hora cero y la fauna universitaria se empujaba por la acera. Y hablamos de estadísticas; si cada una de las personas que nos cruzamos tiene que encontrar a alguien, si todos han de emparejarse, cuántos se quedarían solos, si hay más hombres que mujeres, los orcos, Sauron, etc... Y la pregunta es; ¿es que hemos perdido el derecho a estar solos? Ya no se puede disfrutar del sexo, la televisión, el alcohol, las drogas blandas, los videojuegos y demás placeres de la jotavida en solitario. Por lo visto necesitamos a alguien. Hemos ganado la dependencia absoluta aun cuando ya sabemos ir al baño solitos. Pride joder, PRIDE; que el valor es el escudo más eficaz.
Es que, nadie dijo que fuera fácil. La vida te pone a prueba y es precisamente eso lo que hace que la movida sea interesante. Y ayer con Qi en el Foster, con una brocheta delante, me di cuenta de que no hemos evolucionado tanto: aquí aun se caza y se es cazado, y cuanto más difícil e imposible parece algo, más lo quieres (y quizás yo lo he puesto muy fácil, pero eso ya es otro tema).
Y somos vengativos, y el tiempo que tardamos en elaborar la retorcida venganza es tiempo que le restamos a construir nuestro propio imperio. No se trata de poner zancadillas ni cáscaras de plátano: se trata de morir como todos y VIVIR como nadie, que las horas muertas, muertas se quedan.
Siguiendo con la guerra ciencias-letras de Kike, la ciencia de la vida siempre será una asignatura pendiente, y especular sobre ella (unos peor, otros mejor) siempre será un arte. Que la vida son 3 días (o eso dicen los entendidos) y ya vamos por el segundo.

P.D: estoy hasta las mismísimas trompas de falopio de los prejuicios y las etiquetas. http://www.youtube.com/watch?v=aQoiMTnUkHY
Ajam, soy andaluza

miércoles

Otoño. Bajadas de tensión.

A veces las cosas no salen como uno esperaba, pero eso es lo que hace que merezca la pena vivir.
No somos más que unos brotes endebles, pero nos cobija una fuerza, algo tan grande que nos ayudará a crecer. Somos insignificantes, pero soñamos con el día de primavera en el que florezcamos por fin.

jueves

Como un beso a las 4 de la tarde un... 16 de agosto (por ejemplo)...

...que te refresca y te levanta el ánimo.

Sapere aude...
Déjame vivir mi presente, que ya me embargarán el futuro...

Y la esquina. Esa esquina de las despedidas. El punto medio, ciego. Allí donde te resguardabas al abrigo del último abrazo, beso o caricia. Terreno neutral, Suiza, que la llaman. Utópica, socialista. El ángulo muerto donde todo era verdad, donde la casualidad se dejaba caer de vez en cuando vestida con vaqueros rasgados. El escondite perfecto, la referencia universal. Testigo de principios y también de finales, el corredor de la muerte, la larga espera.
Y tú. Tenías 17 años y aun pensabas en hacer el amor.

viernes

...Cuando la presión es muy alta, tanto que a todo el mundo comienza a sangrarle la nariz...

...dentro de otros 19 años, ¿a quién le tocará llevar el sombrero? ¿Haremos Chapó o mutis por el foro? ¿Quedarán los sueños húmedos o sólo la humedad y 6 pelos en la almohada? ¿Usaré maquillaje o a mi flamante marido no le importarán mis ojeras?

Y yo tenía un futuro espectacular. Quería ser independiente a los 18, tocar la guitarra y desgarrar la noche de bar en bar, y cantar rock&roll, romperme las medias e ir en manga corta en enero, manifestarme contra los abrigos de bisón, boicotear las Ventas y quitarme el sujetador en un concierto.
Y yo tengo un futuro prometedor. Seré independiente tal vez a los 30, tendré un título, opositaré, beberé una o dos cervezas los sábados, llevaré tejidos sintéticos y me guardaré mis acordes para mí.

Diecinueve...DIECINUEVE...19...18+1... ¿Y qué?

P.D: ALABAMA&CLARENCE

domingo

Carrigaline

Ya no vale quedarse mirando las irregularidades del techo.

No, no lo es...

"De qué hablaba? De qué tenía que asombrarme? básicamente de lo que ocurre a nuestro alrededor …. damos demasiado por sentado que todo es como es, y ya parecemos acostumbrados a todo tipo de cosas raras y envilecimientos, explotaciones cotidianas, injusticias, y toda esa caterva de realidades que han hecho cotidianas los medios de comunicación …. que parece que cuanto más acercan los focos, más lejanos nos ponemos nosotros, y más indiferentes. Ellos acercan los focos para vender; nosotros nos alejamos porque nos parece demasiado impactante y no nos dejaría casi vivir, pero la realidad es casi tan impactante como eso, un poco menos, pero más cotidiana. No tiene el caríz de noticia, pero tiene el caríz de ser siempre …. y continuamente para muchos, muchísimos seres humanos.

Si, tenemos que asombrarnos de los monstruosamente sádicos que podemos llegar a ser y somos …. y de las cosas que hacemos. No las hacen otros, las hacen seres humanos; no son personas de otro mundo, son como nosotros, y las hacen. Es una pena que sea así, pero sólo asombrándonos y denunciándolas …. y haciendo algo para que no vuelvan a ocurrir, empezaremos a disfrutar de otra sociedad más solidaria. Qué no nos pille el cambio, y el deterioro, sin que nos demos cuenta, porque no queremos darnos por avisados. "

"Lo que ocurre es que poco a poco o rapidamente uno se acostumbra a vivir bien y a tener hasta la posibilidad de protestar o no hacer por cualquier cosa ….. y lo que era un privilegio, se convierte en un derecho, y el derecho se acaba fosilizando en nosotros mismos, convencidos de que lo que hemos hecho para llegar adonde hemos llegado es tan importante que justifica que nuestro comportamiento sea diferente y privilegiado respecto a otros que no han sido capaces de recorrer el mismo camino. Pero no es así, no es así ….. no, no es así."

viernes

Reencuentros

Ahora todo lo que sé de tí es que odias a la gente que entra antes de dejar salir.
Y quiero saber más.
Verás, apareciste en mitad del caos,
Tus labios, los artífices de la música
Que sonaba por el altavoz de aquel aparato infernal
Y eres abstemio, como yo,
Así que, nos bebimos el momento
Con coca-cola y hielo
Echamos abajo el miedo por un silencio incómodo
Y me emborraché con “body language”
1,80 nunca me había parecido algo exacerbado,
Claro que, a veces 10 minutos se me habían hecho eternos
Y no.
Me faltó tiempo
Para contar tus lunares
Rizar el rizo
Y fantasear con la cremallera de tus vaqueros.